Celular con mensaje recibido.

Aunque desde hace años se viene vaticinando sobre la posible desaparición del correo electrónico, lo cierto es que sigue vigente, aunque se utiliza cada vez menos. De hecho, según datos de la consultora Excelacom, mientras en 2016 se enviaron en todo el mundo unos 150 millones de correos electrónicos, la cifra ascendería a 156 millones a fines de este año. En este sentido, muchos jóvenes debutan como usuarios de e-mail cuando obtienen su primer trabajo. Y es que justamente aquí está el quid de la cuestión: esta herramienta está quedando cada vez más relegada al uso laboral, aunque con consecuencias colaterales cada vez más marcadas entre la fuerza de trabajo. Como prueba de esto, un estudio de la Universidad Loughborough, en Reino Unido, reveló que una persona revisa, en promedio, su e-mail cada cinco minutos. Además, demora unos 64 segundos para reanudar la tarea anterior, luego de haber terminado la gestión con su casilla.

Ejemplos concretos

Acadeu es una firma argentina especializada en la mejora de la gestión y la comunicación de los centros educativos a través de soluciones digitales, ya que la tendencia mundial es que este tipo de instituciones minimice el uso de notificaciones a través del papel y, en este proceso se comunican con los padres o tutores de los alumnos a través de distintos canales online. Norberto Yoan, CEO de este emprendimiento, observa dos detalles con respecto al uso del correo electrónico: "Por un lado, los colegios están tratando de disminuir la cantidad de envíos porque en muchos casos los e-mails van a parar a la bandeja de spam. Por lo otro lado, los padres nos comentan que no les gusta que su casilla se mezclen los correos laborales con la información de su hijo, por eso prefieren tener condensada toda la información sobre los pequeños en un solo lugar".

En sintonía con esta tendencia, en los años de historia que tiene Acadeu, Yoan nota que los padres tienden a ingresar cada vez más a la plataforma online de manera proactiva con un nombre de usuario y contraseña al tiempo que desactivan la opción de recibir notificaciones vía correo electrónico. Dada esta situación, el emprendimiento acaba de lanzar su aplicación móvil para que los adultos puedan ingresar a la plataforma desde su smartphone y solo envían notificaciones push en casos muy puntuales, para evitar generar un aluvión de mensajes.

Este texto es un extracto de uno más extenso publicado recientemente en el diario La Nación, cuya versión completa puede leerse aquí.